El miedo al dentista no nace en el dentista. Nace en la primera vez que tu hijo no entiende lo que le van a hacer
Cuando lo primero que un niño conoce de la higiene es una pelea a la hora de lavarse los dientes, o una silla desconocida con luces y ruidos raros, aprende a tenerle miedo. La buena noticia: ese primer contacto también se puede aprender jugando, en casa, muchas veces, sin apuro.
De la pelea de cada noche… a pedir lavarse los dientes solo
Así se ve el cambio, paso a paso.
Son las 8 de la noche y empieza la misma pelea
Cepillo en mano, tú insistes y tu hijo escapa. "No quiero", boca cerrada, llanto. Y cuando toca ir al dentista, se aferra a tu pierna y no abre la boca. No es que sea "porfiado": es que la higiene le llega como una obligación que no entiende, no como algo suyo.
Y si el que se lava los dientes es el hipopótamo… y tu hijo es el dentista
El Set Dentista Hipopótamo le da vuelta la historia: tu hijo toma el control. Revisa, limpia, pone los brackets y usa el hilo dental. Las manchas en los dientes del hipopótamo aparecen y desaparecen con agua tibia, así que "limpiar bien" se siente real. Deja de ser una orden y pasa a ser su juego favorito.

