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agosto 11, 2021 5 Minutos

Habilidades esenciales para la vida que los niños pueden aprender coleccionando.

“Se requiere concentración, fe, y paciencia. 

Para encontrar tesoros en la arena

Cuando tantos de ellos han sido devastados

Por el poderoso océano

Y se necesita escanear miles

Para desenterrar unos pocos preciosos

Pero eso separa a los exploradores

De esos que van demasiado rápido ”

Cómo coleccionar puede enseñarles a los niños optimismo, persistencia, concentración, paciencia y creatividad.

Habiendo tenido la suerte de pasar una semana en una escapada a una isla remota, donde lo mejor de cada día es el simple acto de caminar por la playa buscando cosas, puedo ver claramente la metáfora entre coleccionar con avidez y vivir la vida con la mentalidad de un explorador. El arte de coleccionar requiere las mismas habilidades que son necesarias para llevar una vida vibrante llena de descubrimientos.

5 maneras en las que coleccionar nos prepara para la vida

1. Coleccionar promueve el optimismo.

Los coleccionistas son eternos optimistas, hay ciertos tesoros maravillosos que están siempre esperando, y sólo necesitan ser minuciosamente desenterrados por investigadores curiosos y deliberados. Es ese sentido de optimismo y fe en el poder de la posibilidad, que obliga a los coleccionistas a volver al mismo tramo de la playa día tras día, creyendo que hay descubrimientos extraordinarios esperando ser rescatados. Intente esto con su hijo: Anime a su hijo a empezar una colección. ¡Empiece una usted! Soy partidario de las colecciones de la naturaleza, ya que son gratis, abundantes, siempre cambian, y requieren que uno pase tiempo afuera en todas las temporadas.

Intente esto con su hijo: Anime a su hijo a empezar una colección. ¡Empiece una usted! Soy partidario de las colecciones de la naturaleza, ya que son gratis, abundantes, siempre cambian, y requieren que uno pase tiempo afuera en todas las temporadas.

2. Coleccionar promueve la persistencia.

Coleccionar recompensa a aquellos que persisten, los que siguen buscando incluso cuando enfrentan obstáculos. Es verdaderamente una lección de resiliencia porque no todas las búsquedas terminan en un descubrimiento. Pero es la emoción de la persecución y su posibilidad que motiva a los exploradores, a seguir marcando nuevos caminos y buscando con una curiosidad fanática, los misterios que hay por descubrir.

Pruebe esto: Desafíe a su hijo a pensar en tesoros específicos para descubrir (una roca que tenga un poco de rojo o una ramita que parezca una letra Y, un nido, una pluma o un trébol de cuatro hojas). Si es que no lo encuentran en su primera búsqueda, anímelos a que sigan intentándolo, porque los exploradores nunca se rinden.

 

3. Coleccionar promueve la concentración.

Caminar por la playa buscando cosas no es para aquellos que hacen múltiples tareas, o esos que buscan continuos golpes de dopamina y descargas de adrenalina. Se necesita un tremendo enfoque y agudos poderes de concentración, para suprimir el ruido del resto del mundo. Solo cuando excluimos ese ruido, podemos buscar felizmente entre miles de conchas aburridas, de apariencia ordinaria, para quizás revelar algunas gemas preciosas. Esa capacidad de concentrarse, nos permite darle toda nuestra atención a lo que verdaderamente es relevante y esencial, ignorando lo superfluo, y finalmente desenterrando los conocimientos más profundos.

Pruebe esto: Vaya a una expedición de colección en la naturaleza, dejando los teléfonos y dispositivos en casa. Anime a su hijo a usar todos sus sentidos en esta aventura. Considere crear una colección sensorial. Busque cosas que brillen y destellen, también cosas con diferentes texturas. Incluso puede crear una “colección mental” o un “diario de naturaleza” de las canciones de pájaros que escuchan o los aromas que detectan (algo floral, algo mohoso, algo de madera, por ejemplo).

 

4. Coleccionar promueve la paciencia.

Quizás la cualidad más esencial para coleccionar y para la vida es la paciencia. Y puede que sea la más difícil de lograr de todas, en el mundo frenético de gratificación instantánea en que vivimos. Coleccionar no es una actividad que entregue retribuciones inmediatas. De seguro hay días llenos de recompensas, pero también hay muchos más vacíos. Sin embargo, los coleccionistas saben que están comprometidos en una maratón y no en una carrera de velocidad, y se deleitan en la minuciosa y deliberada naturaleza de la práctica. Dado que ya saben que el secreto para las mejores cosas de la vida es trabajo duro y paciencia.

Pruebe esto:Una de las mejores maneras de enseñar la paciencia es modelarla. Si su hijo parece estar frustrándose por la búsqueda de un objeto difícil de encontrar, reconozca su sentimiento, pero también asegúrele que cosas buenas pasan a aquellos que esperan. Vean el lado positivo: aunque sea una búsqueda por la playa sin encontrar conchas, ¡sigue siendo un paseo frente al océano con un ser querido! Cuando finalmente den con lo que buscaban, celébrenlo como un gran logro. Y noten que toma tiempo descubrir verdaderas maravillas, ¡y eso es lo que las hace especiales!

5. Coleccionar promueve la creatividad.

Coleccionar ayuda a desarrollar el ojo para los detalles y perfeccionar un sentido estético de lo que hace que algo sea hermoso y valga la pena poseer. También nos ayuda a definir lo que nos agrada más a cada uno específicamente, ¡ya que las colecciones varían drásticamente según el individuo! Ir separando entre docenas de conchas regulares para encontrar esa que le habla a tu alma, es un ejercicio de visión creativa y de descubrir lo que verdaderamente hace a tu corazón cantar.

Pruebe esto:Desafíe a su hijo a explicar que aspecto de su colección habla de quién es como persona, ¿por qué es único para él o ella? Luego, haga que exhiba su colección en una manera especial. Quizás puede construir una vitrina con una caja de zapatos, o decorar un contenedor bonito con sus descubrimientos y que sirve para guardar los próximos.

 

Coleccionar y explorar nunca puede tratarse de correr hacia una línea de meta o acumular riquezas rápidamente. Son una mentalidad de simplemente abrirse a las preguntas, nunca sabiendo donde te podrán llevar. Y el no saber debería ser la parte más emocionante de la experiencia. Porque con la pura intención de buscar maravillas en todas partes sin presión de tener éxito, la ironía es que pronto y sin darnos cuenta acumularemos una vida de tesoros, cada uno con su propia historia de descubrimiento e intriga.

Coleccionar es embriagador sólo PORQUE sus resultados son impredecibles. ¿No es análogo a que en la vida se necesita tener paciencia, y permitir que se despliegue suavemente ante nosotros en lugar de planear cada día y cada movimiento que hacemos? Debemos continuar corriendo riesgos para encontrar nuestras pasiones antes de correr hacia la línea de meta para descubrir quiénes somos de verdad.

Si podemos enfrentar cada día con las habilidades y la mentalidad de un coleccionista, nuestras vidas serán una aventura llena de posibilidades y potencial. Y en mi humilde opinión, esa es la única manera de verdaderamente vivir.

Por Pilar Tocornal W.