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3 Diferencias entre los Juegos Libres y las Apps interactivas

¿Saben lo que amo de los juguetes? Son como lienzos en blanco con los que nuestros niños se expresan. Los mejores juguetes son aquellos libres, que proveen una plataforma para que un niño construya sus propias ideas. No ponen al frente de los niños lo que hay que hacer, ni estimulan un comportamiento simplista una y otra vez. Los juegos libres permiten que los niños exploren, cometan errores, y trabajen en las soluciones.

Los juguetes bien diseñados también permiten que haya bastante interacción entre adulto-niño o entre niño-niño. Piensen en como los juegos de mesa favorecen que se tomen turnos para jugar, un buen libro de imágenes deja acurrucarse y contar una historia, o un trozo de arcilla que permite que los niños proyecten su imaginación a través de sus manitos.

En la tecnología, las apps y juegos interactivos pueden a veces decirle mucho al niño sobre qué es lo que hay que hacer. Esto conduce a un juego más repetitivo y menos enriquecedor, en el que la atención del niño es capturada por visuales brillantes y efectos de sonido. Aquí hay algunos estudios interesantes que ilustran bien estas ideas.

Lo que muestra la investigación:

1. Juguetes vs tablets:

Mis colegas y yo invitamos a 15 padres y niños preescolares a jugar con juguetes sin pantallas (juegos de mesa, cartas, casa de muñecas), y a jugar con un tablet que hubieran traído de sus casas. En comparación con los juguetes, las interacciones que hubo con los tablets fueron mucho más solitarias (los niños los tomaron, se encorvaron e ignoraron a sus padres). Mientras que los mismos padres y niños tuvieron interacciones mucho más positivas con los juguetes sin pantalla.

* Importante que recuerdes: Nota cuando algunos juguetes o electrónicos parecen segregarte del resto, encapsularte y hacerte menos responsivo a las personas. ¡Esto es relevante tanto para padres y niños! También cuando encuentres algo en los medios que es útil para la interacción, sigue usándolo.

2. Libros impresos vs libros en tablets:

Le pedimos a 37 niños entre 1-3 años y a sus padres que vinieran a nuestro laboratorio y se tomaran unos 5 minutos para leer un libro impreso, un libro en un tablet y un libro electrónico del mismo autor con muchas indicaciones para que los niños hicieran clic y se liberaran efectos de sonido. Con el libro de las indicaciones varios padres se rindieron con la lectura porque los niños solo tomaban el tablet y hacían clic clic clic.

* Importante que recuerdes: Todas esas indicaciones para hacer clic, distraen de los beneficios que tiene la lectura compartida para los cerebros de los pequeños. Como acurrucarse, contarles a tus niños un cuento, o hacerles preguntas. Es difícil superar un buen libro impreso.

3. Cuando los avisos publicitarios distraen del juego:

Los avisos publicitarios son una gran distracción en la mayoría de las apps, en YouTube, y en otras plataformas de niños. Mi equipo analizó las apps más descargadas para niños de 5 años y menores, y encontramos que todas estaban llenas de distracciones como avisos que aparecían y los niños no podían minimizar, personajes conocidos presionando para hacer compras en la app, y avisos camuflados como regalos brillantes.

* Importante que recuerdes: En la Academia Americana de Pediatría creemos que la tecnología para niños debería tener mínimos avisos publicitarios, por no decir ninguno. Trata de encontrar apps y vídeos que no obliguen a tus niños a observar avisos frecuentemente. ¡También recuerda que los buenos juguetes sin pantallas y la naturaleza nunca muestran compras de una app!

Espero que esta perspectiva, te ayude a escoger actividades más sanas en los medios para tus niños, o de lo contrario darte cuenta ¡por qué es tan frustrante tratar de alejar a los niños de sus juegos llenos de indicaciones para hacer clic! En tiempos de estrés como el de ahora, es importante tratar de que nuestros niños canalicen su energía y se conecten con los adultos para tratar sus sentimientos.

2020-10-08 Por la Dr. Jenny Radesky, M.D Developmental Behavioral Pediatrician.
Traducido por Pilar Tocornal